
Te miro desde adentro, donde están escondidos lo mas grandes secretos, mientras la melodía llena el espacio contemplo los ojos que me llenan el alma y espero pensando que la promesa de ayer será eterna en el amor que vive en mi pecho, pués aún en la distancia no logro olvidarte.
No hay idioma que sea sublime que te ilumine y te cambie la vida, creando de mi una princesa, un Dios que si le falta el amor no se le terminan las medidas.
No hay idioma que sea sublime que te ilumine y te cambie la vida, creando de mi una princesa, un Dios que si le falta el amor no se le terminan las medidas.
Marlene Ibañez.


